Una web sin mantener se degrada sola: se queda desactualizada, se rompe algo con una actualización, o un día aparece hackeada y lo descubres porque un cliente te avisa. No es catastrofismo, es lo que veo cuando me llaman.
Llamada de 30 min · Sin compromiso · Sin conocimientos técnicos
Una copia que nunca se ha restaurado no es una copia: es una suposición. Se verifica que sirve.
Actualizar a lo loco rompe webs. Se prueba antes y se puede volver atrás si algo falla.
Si la web se cae, me entero yo antes que tú. Y antes que tu cliente.
Accesos, permisos y certificado al día. La mayoría de los ataques que veo entran por descuidos evidentes.
El rendimiento se degrada con el tiempo. Se mide periódicamente, no solo el día que se entrega.
Actualizar un precio, un horario o una foto sin tener que abrir un presupuesto por cada cosa.
La mayoría de las webs que acabo arreglando no fallaron de golpe: se fueron abandonando. Nadie actualizó nada durante dos años porque funcionaba, hasta que dejó de funcionar.
Cuando eso pasa, la reparación cuesta bastante más que el mantenimiento que no se hizo, y encima con la web caída mientras tanto.
Este servicio no es obligatorio y te lo digo claro: si tienes a alguien que lo lleve, perfecto. Si no lo tiene nadie, es cuestión de tiempo.
No. Se entrega todo documentado y en tu alojamiento, así que puede llevarlo quien tú quieras. Lo que no recomiendo es que no lo lleve nadie.
Sí, es lo habitual. Primero hago una revisión del estado y te digo con franqueza si merece la pena mantenerla o si sale más a cuenta rehacerla.
Treinta minutos para verlo en tu caso concreto. Si no le veo recorrido, te lo digo en la llamada.