Captar no es una cosa, son cuatro que tienen que funcionar juntas: que te encuentren, que al llegar entiendan qué haces, que puedan contactarte sin fricción, y que alguien responda rápido. Si falla una, las otras tres no sirven de nada.
Llamada de 30 min · Sin compromiso · Sin conocimientos técnicos
Posicionamiento local y ficha de Google. Es la pieza más lenta, pero la que trae clientes sin pagar por cada uno.
Tres segundos para explicar a qué te dedicas y para quién. La mayoría de las webs fallan justo aquí.
Formulario corto y WhatsApp visible. Cada campo de más y cada clic de más se come conversiones.
Es la pieza que casi nadie trabaja y la que más se nota. Quien contesta en minutos se lleva al cliente que escribió a tres sitios.
Sin datos no se sabe cuál de las cuatro está rota, y se acaba arreglando la que no era.
Si lo orgánico aún no funciona, pagar por visitas suele ser tirar dinero. Primero se arregla el embudo.
Casi siempre me dicen lo mismo: «necesito más visitas». Y casi siempre las visitas no son el problema. Cuando se instala medición, aparece la fuga real.
A veces es que la web tarda cinco segundos y la mitad se va antes de verla. A veces es un formulario con nueve campos. Y muy a menudo es que las consultas llegan y se contestan al día siguiente.
Arreglar eso no cuesta más tráfico: cuesta cambiar tres cosas concretas. Por eso la auditoría empieza midiendo, no proponiendo.
Puedo montarlas, pero rara vez es lo primero. Pagar por visitas que llegan a un embudo roto es la forma más rápida de gastar sin resultado.
No, y desconfía de quien lo haga. Lo que sí garantizo es un precio cerrado, un plazo por escrito y que veas los datos reales de qué está pasando.
Treinta minutos para verlo en tu caso concreto. Si no le veo recorrido, te lo digo en la llamada.