El problema de una inmobiliaria no es que falten contactos: es que la mayoría no van a comprar, y averiguar cuáles sí te cuesta media agenda en visitas que no llevan a nada. Monto el sistema que filtra antes de que gastes el tiempo.
Llamada de 30 min · Sin compromiso · Sin conocimientos técnicos
El contacto responde unas preguntas y el sistema te dice quién tiene financiación, plazo y perfil. Dejas de enseñar pisos por deporte.
En este sector gana quien contesta primero. Respuesta automática en minutos, también de noche y en fin de semana.
La misma ficha en todos los sitios sin volver a escribirla, y actualizada cuando cambia el precio o el estado.
El que no compró este mes puede comprar en seis. Seguimiento automático para que no se te caiga de la lista.
Recogida y recordatorio de lo que falta en cada expediente, sin perseguir a nadie por teléfono.
Posicionamiento para quien busca vender o tasar en Alcalá, que es el contacto que de verdad vale.
Entran veinte interesados por un piso. Antes eso significaba veinte llamadas y, con suerte, tres visitas útiles. Ahora cada contacto responde unas preguntas: si necesita financiación, si la tiene aprobada, en qué plazo quiere comprar y si tiene que vender antes.
El sistema te ordena la lista. Cuatro tienen financiación aprobada y plazo corto. A esos les ofrece visita directamente en tu agenda. Al resto los mete en seguimiento automático, porque dentro de seis meses algunos sí estarán listos.
Tu sábado deja de ser cuatro visitas perdidas y pasa a ser cuatro visitas con gente que puede comprar. El tiempo es el mismo; el resultado, no.
Normalmente no: lo alimenta. El CRM guarda, pero no filtra ni contesta solo. Lo que monto se encarga de que llegue al CRM lo que merece la pena y ya cualificado.
Enfría el trato con quien no iba a comprar, que es justo lo que te interesa. Con el cliente bueno llegas antes y con más información.
Treinta minutos para calcular cuántas horas a la semana te está costando hacerlo a mano — y qué parte se puede automatizar. Si no le veo recorrido, te lo digo en la llamada.