Soy informático, especializado en inteligencia artificial y automatización, y vivo en Alcalá de Henares. Politecnic es la marca con la que trabajo.
Lo que hago es concreto: cojo las tareas que te comen horas cada semana, construyo el sistema que las hace solas y lo dejo funcionando. No doy formación, no vendo herramientas y no entrego manuales para que te apañes tú.
La mayoría de los negocios pequeños con los que hablo no tienen un problema de tecnología: tienen un problema de tiempo. Hacen a mano cosas que una máquina haría mejor, y no las automatizan porque montar eso requiere saber cosas que no tienen por qué saber.
Ahí es donde encajo. Mi trabajo no es explicarte cómo se hace: es hacerlo. Por eso el modelo es done-for-you — analizo, construyo, implanto y te lo entrego funcionando. Tú sigues con lo tuyo mientras tanto.
Trabajo con negocios de una a diez personas, que es donde más se nota: cuando no sobra nadie, cada hora que se recupera va directa a facturar o a descansar.
Vivo en Alcalá. Conozco la diferencia entre un negocio del casco, uno del polígono y uno de barrio, porque son clientes distintos.
Entregables, plazo y precio por escrito antes de empezar. Sin horas abiertas ni costes que aparecen a mitad.
No hay comercial, ni gestor de cuentas, ni becario. El que te atiende en la llamada es el que construye.
Se entrega en tu alojamiento y documentado. Si un día quieres que lo lleve otro, puedes. No te ato a mí.
Si en la auditoría veo que algo no te compensa, te lo digo. He desaconsejado tiendas online a gente que venía a comprarlas.
Nada de estadísticas de informes que circulan sin fuente. Te enseño tus números reales, aunque al principio sean malos.
Sí. Eso significa que no puedo coger cien proyectos a la vez, pero también que el que te atiende es el que construye y el que responde cuando algo falla.
Es donde más clientes tengo y donde puedo verte en persona, pero trabajo en remoto en toda España. El proceso funciona igual a distancia.
La propuesta lleva revisiones incluidas y los entregables por escrito, así que sabemos los dos qué se está construyendo antes de empezar. Ahí es donde se evitan los malentendidos, no al final.
Me cuentas cómo trabajas y te digo qué se puede automatizar. Sin compromiso, y si no le veo recorrido te lo digo.